La despedida al Indio Solari en el Parque Domínico congregó a una multitud estimada en cientos de miles de personas, con una fila que se extendía por 6 kilómetros. Los organizadores no preveían la magnitud del evento.
Los fanáticos, muchos de ellos desde la infancia, expresaron su profunda conexión con el ídolo, considerando la despedida como un momento histórico y una "misa ricotera". Se destacó la emoción y el respeto de los asistentes, quienes llegaron de diversos puntos del país.