Se analizó la frecuencia de los conciertos multitudinarios del Indio Solari y Los Redondos, señalando que solían realizarse una vez por año.
Se destacó la impresionante convocatoria, superando la población de las ciudades donde tocaban, como en el caso de Olavarría.
Se mencionó la elección de lugares poco convencionales para los shows, como Villa Domínico para la despedida, lo que añade un valor simbólico.