Una fanática compartió la profunda conexión que tiene con el Indio Solari y Los Redondos, aseverando que "mi vida son Los Redondos. El indio es mi vida". Relató cómo la música del Indio marcó toda su existencia, siendo su principal fuente de apoyo y alegría en momentos difíciles.
La devoción es tal que incluso mencionó que su hermano, fanático de Los Redondos, se fue al más allá con una remera de la banda. La fanática expresó la dificultad de poner en palabras el sentimiento que genera el Indio, describiéndolo como una pasión inexplicable y una parte fundamental de su ser, que la acompaña desde su infancia.