Se debatió sobre la relación entre Los Redondos y Sumo, con la afirmación de que, si bien compartían un público afín, Sumo nunca alcanzó la masividad de Los Redondos. Se destacó que el rock nacional comenzó a consolidarse como industria a mediados de los 80, después de Gulp!.
El análisis también cuestionó la idea de que Los Redondos heredaron el público de Sumo, señalando que aunque había afinidad, sus trayectorias y alcances eran diferentes. Se recordó la energía "rabiosa" de los seguidores de Sumo, un emergente cultural de la época.