La evolución del público de Los Redondos, de un perfil inicial intelectual y de clase media a uno más popular y de barrios carenciados, se explica por una confluencia de factores sociales y políticos, incluyendo la muerte de Walter Bulacio y el contexto del menemismo.
La muerte de Bulacio en circunstancias irregulares durante una redada policial marcó un quiebre, alejando a parte del público y la prensa vinculada a medios alternativos. Paralelamente, el menemismo generó un aumento de la desocupación juvenil, llevando a muchos jóvenes a encontrar en la música de Los Redondos un refugio y una voz creíble en tiempos de cinismo político.
La obra del Indio Solari, caracterizada por su lírica no condescendiente y poética, logró conectar con las grandes masas a través de la honestidad artística y la complejidad de sus composiciones. Esta alquimia, sumada a la actitud escénica y el imaginario visual, creó un fenómeno único y transversal que perdura hasta hoy.