La situación en Avellaneda por la despedida al Indio Solari es de una verdadera locura, con filas de más de tres kilómetros que equivalen a unas 25 cuadras. La gente se agolpa para ingresar al polideportivo donde se realiza el velatorio.
Se observan puestos de comida y bebida, y la gente camina en contramano buscando un lugar en la fila. La magnitud del evento supera las expectativas, con miles de personas que se suman constantemente al homenaje.