La organización de la fila para el homenaje al Indio Solari en Avellaneda destaca por su auto-gestión y la ausencia de presencia policial visible. Los fanáticos se encargan de mantener el orden mientras esperan para despedir a su ídolo.
A pesar de la gran cantidad de personas y la extensión de la fila, que supera los tres kilómetros, el ambiente es de respeto y celebración. La gente canta y comparte su fervor, creando una atmósfera única en este evento masivo.