La despedida al Indio Solari se convierte en uno de los eventos populares más grandes de la historia, con una fila que alcanza las 70 cuadras.
Se compara la magnitud de la convocatoria con los funerales de Evita, destacando la figura del Indio Solari como una leyenda que trasciende lo descriptible.
La cobertura periodística resalta la enorme cantidad de gente reunida, de todas las edades, y la transmisión de la pasión ricotera de generación en generación.