El ejército israelí confirmó la interceptación de 11 misiles lanzados desde Irán hacia territorio israelí, marcando el primer ataque directo de Teherán desde abril. Las alarmas antiaéreas sonaron en el norte de Israel, y la población fue instruida para refugiarse.
El ataque iraní se produjo después de que la Guardia Revolucionaria advirtiera a Israel sobre la detención de sus operaciones militares contra el Líbano. Irán amenazó con "golpes aún más duros y lamentables" si Israel intensifica sus acciones o responde.
La interceptación exitosa de los misiles por parte de Israel refuerza su capacidad defensiva, pero la situación subraya la fragilidad de los acuerdos en Oriente Medio y el riesgo de que los enfrentamientos escalen más allá del alto al fuego de abril.