La partida del Indio Solari es considerada por muchos como uno de los días más tristes para la patria, equiparando su figura a la de Néstor Kirchner y Maradona. Se le reconoce como un ícono de la cultura, la educación, la inclusión y el amor.
La masiva congregación en su despedida demuestra la profunda conexión que el artista generó en la sociedad argentina, uniendo a personas de diversas procedencias bajo un sentimiento común. Su legado trasciende la música, impactando en la identidad y los valores de generaciones.