La multitud que asiste a la despedida del Indio Solari enfrenta largas esperas, algunas de hasta 10 horas, para poder acceder al lugar del homenaje.
A pesar de la lluvia que se intensifica, los fanáticos demuestran una gran determinación y respeto, entendiendo que la espera es parte del tributo a su ídolo. La organización del evento se enfrenta al desafío de gestionar la enorme afluencia de público.
Se resalta la paciencia y el entusiasmo de los asistentes, quienes ven en esta despedida un momento significativo e irremplazable, a pesar de las dificultades logísticas y climáticas.