Tras una compleja coreografía en Gran Hermano, los participantes reciben felicitaciones por su esfuerzo y desempeño. Se destaca la dificultad de la rutina, considerándola casi imposible, pero se reconoce que estuvieron a la altura.
Se anuncia que la gente podrá votar, y se da una segunda oportunidad a Nigro para realizar la coreografía. La presentación final es aplaudida, y se revela que el 82% de los votos fueron positivos, indicando la aprobación del público.