Se describe la música de Indio Solari y Los Redondos como una conjunción de exquisitez poética y una musicalidad simple pero eficaz, que se diferencia de la música progresiva de la época por su capacidad de incitar al baile y a una corporalidad colectiva.
Esta cualidad permite que sus canciones, aunque no diseñadas para bailar como la música disco, generen una forma de danza tribal colectiva en sus conciertos, conectando con el público a un nivel físico y emocional.