La despedida al Indio Solari continuó con testimonios de fanáticos que expresaron su profundo dolor y agradecimiento. A pesar de la llovizna y el frío, muchos se acercaron para darle el último adiós, sintiendo la necesidad de estar presentes por todo lo que el músico les brindó.
Los seguidores compartieron sus historias de cómo el Indio Solari marcó sus vidas, acompañándolos en momentos difíciles y brindándoles inspiración a través de su música y letras. La sensación de pérdida es comparable a la de un familiar, y la devoción se mantiene intacta, con la convicción de que "el Indio no murió jamás".
La jornada, aunque triste, estuvo marcada por la hermandad entre los seguidores y el respeto hacia la figura del Indio. La organización del evento fue elogiada por la familia y los asistentes, quienes valoraron el esfuerzo para permitir que todos pudieran despedir al artista de manera ordenada y emotiva.