La despedida al Indio Solari en Avellaneda se vivió con una intensidad única, evidenciada en los numerosos tatuajes y expresiones de devoción de sus fanáticos. Un asistente mostró un tatuaje inspirado en una pancarta de 2000, cuando el músico tocó en River.
La jornada estuvo marcada por la presencia de familias enteras y grupos de amigos que compartieron su amor por el Indio Solari. Se destacó la profunda conexión del artista con su público, que se manifestó en gestos de lealtad y admiración a lo largo de los años.
Los fanáticos expresaron su gratitud por la música y las experiencias vividas junto al Indio Solari, reafirmando su legado como una parte fundamental de sus vidas. La despedida se convirtió en un evento memorable, lleno de emoción y reconocimiento.