Estados Unidos busca expandir su influencia en el Cáucaso Sur, compitiendo económicamente con Moscú en Armenia. Un ejemplo es el acuerdo parcial impulsado por Donald Trump para un corredor terrestre que conectaría Nakhichevan con el resto de Azerbaiyán, el cual estaría en suelo armenio pero sería utilizado por Azerbaiyán.
Este proyecto, que podría comenzar a construirse a finales de 2026, representa un giro geopolítico y retoma una idea lanzada previamente por Rusia. La construcción del corredor podría significar un avance para Estados Unidos en la región, aunque aún es pronto para determinar el alcance de su influencia en detrimento de Rusia.
La región, ubicada entre Europa y Asia, está experimentando cambios significativos, y la creciente influencia de Estados Unidos se suma a la presencia rusa, que mantiene una base militar en Gyumri y control parcial de las fronteras externas de Armenia. El equilibrio geopolítico en la zona es complejo y está en constante evolución.