Se observa que la masiva despedida al Indio Solari en Villa Domínico es un fenómeno multigeneracional, con una gran presencia de personas de entre 30 y 50 años, además de hijos y familias. La organización del evento permite el paso por tandas frente al féretro, manteniendo un flujo constante y respetuoso.
A pesar de la multitud, la gente respeta las indicaciones de no detenerse, permitiendo que todos puedan dar su último adiós. La organización ha sido destacada por su eficacia, a pesar de la complejidad de manejar tal cantidad de personas.