La despedida al Indio Solari se vivió como un profundo encuentro de "pueblo", donde hermanos y familiares se unieron en un último adiós al ídolo. Se destacó la importancia de su figura para la cultura y la identidad argentina, considerándolo un "prócer" que brindó poesía y esperanza.
En medio de la emotividad, surgieron críticas hacia el actual gobierno, tildándolo de "puto" y "lo peor que hay". A pesar del dolor por la pérdida del Indio, la presencia de la gente y el amor compartido generaron un sentimiento de esperanza y resistencia.