Se hace una digresión para advertir sobre la apología de las drogas en algunos testimonios, criticando la idea de que las sustancias o el consumo de porro representen al "pueblo argentino".
Se argumenta que el pueblo argentino está compuesto por personas trabajadoras que se preocupan por sus responsabilidades y el fin de mes, y no por un grupo de fanáticos que se autoatribuyen la representación popular.
Se cuestiona la actitud "dictadora" de querer meter a todos en la misma bolsa y se defiende la idea de que no todos los que escuchan al Indio Solari se identifican con esas actitudes o mensajes.