Se reportan incidentes y desbordes en las inmediaciones del velorio del Indio Solari, lo que obligó al cierre de algunos locales gastronómicos y una estación de servicio. Los asistentes expresan su fanatismo desde la infancia, con padres que inculcaron la música del Indio a sus hijos.
A pesar de los inconvenientes, la mayoría de los presentes intenta mantener un ambiente festivo, aunque se mencionan peleas y robos. La organización busca mantener el orden y la tranquilidad entre los miles de seguidores.