Se cuestionó la política de urbanización en villas, argumentando que la construcción informal y la falta de intervención estatal perpetúan el desorden. Se afirmó que el Estado debe ordenar y establecer criterios, y se criticó la noción de que no intervenir es "progresista".
Se abordó la ley de salud mental y su impacto en la situación de calle, mencionando que la provincia de Buenos Aires no cumple con la ley nacional que obliga a garantizar alojamiento. Se criticó la "falsa sensibilidad" de no intervenir y se comparó con permitir que alguien viole las normas de tránsito sin consecuencias. Se destacó que la ciudad de Buenos Aires ofrece alojamiento a miles de personas diariamente, pero un porcentaje significativo no acepta la ayuda.