Se criticó la tendencia de mezclar el fervor por el Indio Solari con consignas políticas anti-Milei, calificándolo como "embarrar la cancha" y una asociación forzada.
Se señaló que, si bien cada uno es libre de expresarse, la mayoría del electorado eligió a Milei democráticamente, y estas exclamaciones no representan a toda la Argentina.
Se planteó la cuestión de si seguir ciegamente a los ídolos en todos los aspectos de la vida, o solo en aquello en lo que son buenos, como el fútbol para Maradona o la música para Solari.