Se brindó información sobre la vida privada del Indio Solari, mencionando que convivía con su esposa Virginia Mones Ruiz y su hijo Bruno, de 25 años.
Se debatió sobre cómo se llevaría a cabo la despedida del artista, considerando su carácter reservado. Se especuló con la posibilidad de un velatorio íntimo en su domicilio, respetando su voluntad de mantener su vida privada.
Se contrastó su perfil bajo con el de figuras mediáticas como Maradona, y se reflexionó sobre cómo los vecinos, que lo saludaban sin conocer su identidad, podrían reaccionar ante su fallecimiento.