Suecia atraviesa una seria crisis de seguridad, marcada por un incremento en tiroteos y atentados con bombas, lo que se ha convertido en una preocupación social primordial en la última década.
La delincuencia organizada en el país mueve aproximadamente 20 mil millones de dólares anuales, con el narcotráfico, fraudes y robos a gran escala como los delitos más graves. El reclutamiento de menores a través de redes sociales para cometer actos ilícitos mantiene a las autoridades en alerta máxima.