El segundo sospechoso del caso Agostina, quien se encontraba en la casa donde desapareció la joven, relató que ingresó al lugar con su llave y se sentó en la cama con un amigo a tomar cerveza.
Se dirigió a la cocina para avisar a Claudio o su mujer de su presencia, pero no encontró a nadie. Le envió un mensaje a Claudio informándole que estaba allí con un amigo, pero nunca recibió respuesta. El sospechoso también mencionó que no durmió en el lugar esa noche.