Los soldados ucranianos enfrentan un severo problema de dolor crónico y trastornos de estrés postraumático debido a los constantes traumatismos físicos y el estrés de combate. La directora ejecutiva de Health Solutions, Victoria Timoshevska, señala que muchos recurren a medicamentos no recetados y, ante la ineficacia de estos, buscan otros medios para controlar el dolor, lo que puede llevar al abuso de drogas.
La organización de Timoshevska ha documentado un aumento en el consumo de drogas entre los militares, atribuido tanto al estrés de la guerra como a las deficiencias en el apoyo a la salud mental. Incluso los soldados heridos que son dados de alta y reincorporados al servicio continúan sufriendo síndromes de dolor mal controlados y problemas psicológicos que requieren un enfoque integral de tratamiento médico, farmacéutico y psicoterapéutico.
Timoshevska aclara que no se trata necesariamente de abuso de drogas, sino de automedicación ante las extremas condiciones a las que se exponen. La pérdida de camaradas y la constante exposición al peligro contribuyen a un estado de vulnerabilidad que puede derivar en el consumo para sobrellevar la situación.