Un asesor cercano al líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, aseguró que su estado de salud es bueno, descartando versiones de gravedad. Sin embargo, admitió que las negociaciones con Estados Unidos están paralizadas.
Mientras Irán afirma que las conversaciones están estancadas, Estados Unidos sostiene que continúan en marcha. Esta discrepancia genera incertidumbre sobre el futuro de un posible acuerdo de paz y la liberación de fondos iraníes congelados.