Se reitera la crítica al Gobierno por no haber abierto las puertas de la Casa Rosada o el Congreso de la Nación para el homenaje al Indio Solari. Se argumenta que, a pesar de que estos lugares son para gobernar, también deben abrirse a figuras culturales de gran relevancia como el Indio Solari, especialmente considerando que la Casa Rosada se abre a empresarios de criptomonedas.
Se menciona que la Secretaría de Cultura reconoció el legado del Indio Solari. Se enfatiza que su figura trasciende la música y que su recuerdo permanecerá en los corazones de los argentinos. Se hace referencia a clubes de fútbol y a hinchadas que adoptan sus canciones, y a las nuevas generaciones que heredan el fanatismo por él.