Se reglamentaron tres decretos relacionados con la reforma laboral, incluyendo el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y los nuevos modelos de recibos de sueldo. El FAL busca garantizar el pago a trabajadores ante una desvinculación y funcionará como incentivo para empresas.
Los empleadores destinarán un porcentaje de las contribuciones patronales al FAL, creando cuentas individuales en entidades habilitadas. Los trabajadores alcanzados deberán tener al menos 12 meses de antigüedad laboral previa a la desvinculación.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) tendrá un rol en la derivación de contribuciones mensuales. Se anticipa que el FAL podría ser deducible de ganancias y se analiza su impacto en la recaudación del sistema previsional.