El abogado laboralista Julián De Diego analizó la reciente reforma laboral, destacando que busca mejorar las condiciones de trabajo y salir de la cultura de la inflación hacia una de productividad.
Señaló que gran parte de la reforma es operativa, incluyendo cambios en la indemnización por despido, pero que para su plena implementación se requieren reglamentaciones y negociación colectiva. La reforma prioriza los niveles de negociación más cercanos a los trabajadores.
De Diego también describió un mercado laboral polarizado, con un 30% de empresas en sectores en crecimiento con altos salarios, un 50% en la clase media, y un 20% con ingresos insuficientes, subrayando la necesidad de una mejor redistribución de la riqueza y de asistencia para los sectores más vulnerables.