Este domingo se definirá la presidencia de Perú en segunda vuelta, enfrentando a Roberto Sánchez y Keiko Fujimori. Ambos candidatos realizaron sus actos de cierre de campaña, buscando convencer a los votantes indecisos.
La primera vuelta evidenció la fragmentación política del país, con Fujimori obteniendo el 17% de los votos y Sánchez el 12%. Esto deja un amplio margen de votantes que aún no han decidido su voto, lo que genera incertidumbre sobre el resultado final.
La posibilidad de que un número significativo de peruanos vote en blanco también añade una dimensión política a la elección. Los discursos de ambos candidatos han sido antagónicos, criticando las posturas del oponente.
A pesar de la volatilidad política, Perú ha mantenido una notable tranquilidad financiera y económica, con un Banco Central que ha permanecido estable. Sin embargo, la bolsa limeña experimentó una caída ante la proximidad de la elección.