La escalada deportiva en Cisjordania enfrenta obstáculos debido a la ocupación israelí y la actividad de colonos. Zonas de escalada como Jabrut, antes favoritas de los escaladores palestinos, han sido cerradas por el ejército israelí bajo pretextos de seguridad, permitiendo únicamente el acceso a escaladores israelíes.
Faris Abugosh, escalador palestino, relata cómo la expansión de asentamientos y la presencia de colonos armados han limitado el acceso a lugares de escalada. La Asociación Israelí de Escalada ha desarrollado algunas de estas zonas, promoviéndolas exclusivamente para israelíes. Otros sitios, como Ain Farah, aunque accesibles, requieren pasar por controles y barreras militares.
A pesar de las dificultades, la escalada ha ganado popularidad en Palestina, contando incluso con una asociación oficial reconocida internacionalmente. Sin embargo, el desarrollo del deporte se ve mermado por la crisis económica, la violencia cotidiana y las restricciones impuestas por la ocupación, que limitan el acceso a espacios naturales y dificultan la práctica deportiva.