Israel lanzó ataques con drones en el sur y este del Líbano, dejando un saldo de cinco muertos y casi medio centenar de heridos. Los ataques se produjeron en zonas residenciales y fronterizas, causando la destrucción de viviendas.
Estos hechos ocurren en un contexto de anuncios de cese del fuego por parte de mandatarios de países involucrados, pero el grupo yihadista libanés y Hezbollah han rechazado un nuevo alto al fuego. Las víctimas fatales ascienden a 3.500 desde marzo.