Noelia comparte su anhelo de ser madre y la frustración de no poder concebir, a pesar de haber consultado a médicos y realizado análisis sin obtener explicaciones claras.
Tras cuatro años de búsqueda y un año de fe, tomando el 'agua viva' como un remedio, Noelia logró quedar embarazada. Atribuye su embarazo y la felicidad actual a la perseverancia en la fe y la confianza en Dios.