La natación se presenta como un ejercicio excelente y beneficioso para la salud, especialmente para personas con condiciones como Parkinson o artrosis, debido a la resistencia uniforme que ofrece el agua.
Se destaca que esta actividad mejora la capacidad de consumir oxígeno y, por ende, contribuye a prolongar la expectativa y calidad de vida, siendo una opción más segura que el entrenamiento con pesas para evitar lesiones.