La NASA emitió un comunicado alertando a los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) sobre una potencial evacuación de emergencia debido a una fuga de aire en un módulo del segmento ruso. La fuga estaría relacionada con problemas recurrentes detectados desde 2019.
Los equipos de control monitorearon la situación y los astronautas siguieron los procedimientos de seguridad establecidos. Sin embargo, tras evaluaciones técnicas, la NASA canceló la evacuación al comprobar que la situación estaba controlada y no había descensos peligrosos en la presión. Se trabajó en coordinación con Roscosmos, la agencia espacial rusa.