Un "beso" de Wanda Nara generado por inteligencia artificial desató un gran revuelo y debate sobre el uso de esta tecnología en el ámbito artístico. La discusión se centró en si el beso era real o una creación de IA, y la gente en la calle expresó diversas opiniones al respecto.
El tema generó preocupación entre los actores argentinos, quienes pidieron una regulación urgente de la inteligencia artificial para proteger su trabajo y el uso de su imagen. Se destacó el riesgo de que la IA reemplace a los actores y que sus imágenes sean utilizadas sin consentimiento para diversos fines, incluso ilegales.
Varios actores expresaron su miedo y la necesidad de una regulación, mientras que otros enfatizaron que la esencia y el alma de los artistas son irremplazables por la tecnología. Se mencionó que la IA ya se utiliza en grandes producciones cinematográficas para simular multitudes y que esto podría profundizar la crisis en el sector artístico.