La Plaza de Mayo se convirtió en epicentro de un emotivo homenaje al Indio Solari, reuniendo a miles de fanáticos de diversas partes del país. La convocatoria, surgida de manera espontánea tras la noticia de su fallecimiento, demostró el profundo impacto del músico en la cultura argentina.
Los seguidores, muchos de ellos portando remeras, banderas y frases icónicas de sus canciones, expresaron su dolor y gratitud por la obra de Solari. Se compartieron anécdotas sobre cómo la música del Indio marcó distintas etapas de sus vidas, desde la infancia hasta la adultez, y cómo se convirtió en un símbolo de identidad generacional.
La presencia de familias enteras, incluyendo padres e hijos, subrayó la transmisión de la herencia "ricotera" a través de generaciones. Jóvenes de 14 y 28 años, así como personas mayores, coincidieron en la profunda conexión emocional que generaban las letras y la música de Solari, describiéndolo como un "ícono" y una "voz" que los representaba.
El ambiente en la plaza era de profunda tristeza pero también de celebración de su legado. Muchos asistentes relataron cómo se enteraron de la noticia y la conmoción que les generó, comparando la pérdida con la de un familiar cercano. La música del Indio sonaba en distintos puntos, acompañando las muestras de afecto y recuerdo.