Se describió la masiva despedida al Indio Solari en Buenos Aires, con una gran concurrencia de fanáticos en la Plaza de Mayo y alrededores del Obelisco.
La gente se acercó a la plaza y a otros puntos de la ciudad para rendir homenaje al músico, cantando sus canciones y expresando su tristeza pero también celebrando su vida. Se observó una gran cantidad de personas de todas las edades, muchas con remeras y tatuajes alusivos al Indio y a Los Redondos.
Se mencionó la venta de merchandising y comida en la zona, así como la formación de pogos entre los asistentes. La gente expresaba frases como "Nadie es capaz de matarte mi alma" y "El Indio es todo, esto es del pueblo", reflejando el profundo impacto del artista en sus seguidores.