Se certificó la primera exportación de más de 55.700 kilos de lana sucia hacia la República de Uruguay, proveniente de una barraca de campo en Chubut.
Este hito se logra tras la implementación de la resolución Senasa 44, que creó la categoría "Barraca de Campo" para establecimientos rurales que acopian su propia lana. El objetivo es fortalecer la competitividad y optimizar tiempos para los productores del sector ovino, manteniendo estándares sanitarios internacionales.
La lana fue transportada vía terrestre a Buenos Aires y luego a Uruguay, bajo fiscalización del Senasa. Este procedimiento simplifica la exportación y facilita el acceso directo del productor al mercado, respondiendo a una demanda sectorial que antes no era factible.
Especialistas del INTA también destacaron el valor de la raza bovino criollo argentino por su potencial para mejorar la eficiencia y resiliencia de los sistemas ganaderos.