Un nuevo estudio revela que España, Italia y Francia son los países europeos donde la reacción contra el turismo de masas es más fuerte, indicando una creciente hostilidad hacia los viajeros. El estudio analizó la intensidad de las protestas, la atención mediática a los impuestos turísticos y la proporción de visitantes por habitante en 30 países.
España lidera la lista con más de dos turistas por residente, generando presión sobre la vivienda y los espacios públicos, con protestas extendidas a más de 40 ciudades. Italia ocupa el segundo lugar, con manifestaciones en ciudades como Venecia y Roma, y activistas saboteando alquileres a corto plazo. Francia se sitúa en cuarto lugar, con protestas en Marsella, Niza y París, y un creciente activismo contra los cruceros.
En contraste, Chipre y Albania se presentan como los países más acogedores, sin protestas antiturísticas documentadas y con mínima presión regulatoria para los viajeros.