Un estudio revela que España, Italia y Francia son los países europeos donde la reacción contra el turismo masivo es más fuerte, con protestas y activismo de residentes quejándose de la presión sobre la vivienda y los espacios públicos.
En España, por cada residente hay más de dos turistas. En Italia, activistas sabotean alquileres a corto plazo. Francia ocupa el tercer lugar entre los países europeos analizados, con resistencia a los cruceros y al turismo en general.
Por el contrario, Chipre y Albania son los países más acogedores para los visitantes, sin protestas antiturísticas documentadas.