A pesar de la cercanía del Mundial y la presencia de Lionel Messi en el Inter de Miami, se percibe una baja fiebre mundialista en Estados Unidos, donde el "soccer" no genera el mismo fervor que en otros países.
La cobertura mediática y el interés del público se centran más en otros deportes como el béisbol y el fútbol americano, evidenciando una cultura deportiva distinta.
Incluso la presencia de Messi, el mejor jugador del mundo, no ha logrado contagiar masivamente el fervor mundialista, lo que contrasta con la pasión que despierta en Argentina y otros países latinoamericanos.