Se discute la falta de "clima mundialista" en Estados Unidos, a pesar de la cercanía del evento. Se atribuye esto a la difícil situación económica del país, que dificulta el acceso a entradas y viajes.
Se mencionan precios exorbitantes para las entradas de la final (10.000 dólares) y se compara con la logística y costos para los fanáticos argentinos. Se espera que el clima mundialista aumente cuando la Selección Argentina juegue su primer partido.
Se advierte sobre la rigurosidad de la policía estadounidense y la necesidad de precaución para los hinchas, además de la obligatoriedad de visa y entradas para acceder a los fanfests.