En el Obelisco, un banderazo de fanáticos despide al Indio Solari, demostrando el inmenso amor y la devoción que genera en sus seguidores. Las calles se llenaron de carteles, velas y banderas, creando un ambiente emotivo.
A pesar de la tristeza, la energía de los fanáticos es palpable, con muchos planeando asistir también al velatorio en Villa Domínico. Se destaca la presencia de jóvenes junto a personas mayores, unidas por la música y el legado del artista.
La fanática Ana, de 64 años, reflexiona sobre cómo el Indio Solari marcó una historia y conectó con un "extracto social importante", creando una mística que trasciende generaciones y clases sociales.