El expresidente Raúl Alfonsín impulsó un ambicioso proyecto para trasladar la capital federal a la Patagonia, buscando un crecimiento hacia el sur y la integración de regiones postergadas. Según el historiador Pedro Pesati, esta iniciativa tenía profundas razones geopolíticas, como el conflicto latente con Inglaterra por las Islas Malvinas y la necesidad de desarrollar los vastos recursos estratégicos de la Patagonia.
Alfonsín concebía la Patagonia como la clave para salir de una dinámica nacional centralista y agroexportadora, proponiendo una nueva organización territorial que fortaleciera la soberanía y el desarrollo del sur argentino.