La organización Human Rights Watch ha denunciado la contratación de mercenarios colombianos, en su mayoría militares retirados, por una empresa de seguridad con sede en Emiratos Árabes Unidos para combatir junto a las Fuerzas de Apoyo Rápido en Sudán. Estas revelaciones refuerzan las acusaciones de Jartum contra Abu Dhabi por financiar a los paramilitares.
El informe detalla la ruta de estos combatientes, desde su reclutamiento hasta su despliegue, y sugiere que algunos habrían transitado por el aeropuerto de Bangui, en la República Centroafricana, como punto logístico para ingresar a Sudán. Mientras tanto, los paramilitares continúan acumulando denuncias por atrocidades, incluyendo ejecuciones extrajudiciales y violaciones masivas, en un conflicto que ha causado al menos 150.000 muertos y una grave crisis humanitaria.