El relato describe la dura experiencia de los soldados argentinos en Darwin durante la Guerra de Malvinas, enfrentando al enemigo con escasez de armamento y municiones.
En medio de un combate intenso, los soldados se vieron obligados a esconderse en precarios pozos, recibiendo fuego enemigo. El testigo narra cómo, a pesar de las heridas y la falta de recursos, lograron repeler el avance inglés utilizando bombas y armamento limitado. Se destaca el coraje de un soldado que arriesgó su vida para recuperar municiones.
El relato culmina con el soldado herido en la cara y el cuerpo, describiendo el caos y la desesperación en el campo de batalla. A pesar de las graves heridas, logró mantenerse consciente y continuar luchando, siendo finalmente evacuado.