Ante la posibilidad de que Bart sea encarcelado en Australia por cinco años, Marge se opone firmemente. Se presenta una alternativa: Bart ofrecerá una disculpa pública en Australia, y a cambio, se retirarían los cargos.
Bart acepta la disculpa como una forma de viajar gratis a Australia, mientras que Marge prefiere que él enfrente el castigo en casa. La situación diplomática se mantiene tensa, con la amenaza de la cárcel aún presente si no se llega a un acuerdo.