El análisis económico se centró en el impacto de la inflación en el bolsillo de los argentinos, destacando que el pago de servicios ha desplazado al consumo de bienes.
Este fenómeno, conocido como "efecto squeeze", es una transición necesaria en procesos de estabilización económica que puede durar entre 4 y 8 años, según el país.
En el caso de los servicios privados, el aumento fue más significativo. Las prepagas llegaron a representar hasta el 40% de algunos ingresos, mientras que el seguro del auto, el colegio privado, internet y telefonía celular también mostraron correcciones importantes.
La presión sobre el ingreso disponible generada por estos aumentos es lo que más preocupa a los ciudadanos, especialmente ante la posibilidad de un mayor retiro de subsidios nacionales a lo largo del año.